EL COACHING EN LA PREPARACIÓN PSICOLÓGICA DE UNA ENTREVISTA DE TRABAJO


Entrevista de trabajo El portal de Información on-line “Asturi.as” se hizo eco ayer de una noticia sobre un tema de coaching de candente actualidad: “cómo prepararse para una entrevista de trabajo desde el punto de vista psicológico”.

    Se trata de una serie de pautas que la Escuela de Coaching TISOC (The International School of Coaching) ha perfilado con motivo del próximo 1 de mayo para aquellas personas que estén buscando empleo activamente y deseen prepararse psicológicamente de cara a los procesos de selección de personal.

     Los expertos de TISOC afirman que el estado de ánimo y los pensamientos que tenga cada uno pueden ser decisivos para proyectar en una entrevista de trabajo lo mejor de nosotros mismos. Por eso, un demandante de empleo debe huir de pensamientos bastante habituales como: “no lo voy a conseguir”, “se darán cuenta de que estoy depre”, “otros candidatos son mucho mejores que yo”, etc., pues estos provocan una reducción sustancial de sus posibilidades de éxito.  Según Antonio Gutiérrez,  Coach Personal y de Salud de TISOC Coaching: “Pensar en negativo puede tener efectos demoledores ya que limita nuestras acciones, modifica la postura corporal, disminuye el tono de la voz, nos quita vitalidad, mengua la capacidad de respuesta y ralentiza las funciones cognitivas”.  Y añade: “la incomunicación no existe, cuando no hablamos también estamos transmitiendo lo que pensamos con nuestros silencios o gestos. Por eso la preparación psicológica previa es tan relevante”.

    Antonio Gutiérrez apunta también una serie de consejos que en los procesos de selección nos permitirán potenciar al máximo nuestra imagen y tener mayores posibilidades de éxito:

1. Usar la imaginación. Nuestro cuerpo responde prácticamente igual ante un pensamiento que nos genera pánico que ante una situación real de pánico. Por eso, debemos utilizar la imaginación para ganar experiencia y aprender a manejar situaciones de tensión. Es decir, podemos crear previamente, en nuestra imaginación, el escenario de tensión, visualizando la entrevista, el lugar a donde vamos a ir, las conversaciones que vamos a tener. Nos observamos en la situación, miramos la actitud, la postura;  recreamos situaciones que generen tensión y cómo resolverlas con éxito. Imaginamos soluciones, buscamos opciones, pensamos en una entrevista muy positiva.

2. Creer en uno mismo. Las creencias son potenciadoras o limitadoras. Es recomendable ir a la entrevista convencido de los propios recursos, y habiendo meditado acerca de lo que se sabe y lo que no se  sabe, para poder ser lo más honesto posible.

3. Evitar ir a la entrevista después de una comida copiosa.  La digestión  precisa de energía para  realizar sus funciones. Una comida abundante requiere una mayor aportación de sangre al aparato digestivo que provocará somnolencia y la disminución del riego sanguíneo cerebral.

4. Hacer ejercicio los días previos. La actividad física habitual nos aporta grandes beneficios, además de los físicos (cardiovascular, articular, muscular, etc.) reduce la ansiedad, estimula las conexiones neurológicas, aumenta la capacidad de reflexión, agiliza las ideas, nos aporta mayor serenidad… todo lo cual influye decisivamente en una entrevista exitosa.

5. Practicar la relajación y estiramientos. Aprender a soltar los músculos, a distenderse. Realizar estiramientos. Una tensión continuada provoca una disminución de aporte sanguíneo, bloquea las ideas y aumenta la rigidez. Un cuerpo rígido piensa menos,  es más lento.

6. Generar actitudes de agradecimiento, por lo que tenemos, por las personas, por los éxitos, por las oportunidades de mejora, para no caer en la queja, que desenfocará nuestra visión y nos conducirá a dar importancia a lo que es irrelevante.

José Manuel Sánchez

Socio auditor y consultor de Laborprex Auditores

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