MOTIVOS PARA CONTRATAR UN COACH EMPRESARIAL (Primera parte)


Coaching empresarialEs indudable que el principal motivo que puede llevar a una empresa a contar con los servicios de un coach, como de cualquier otro servicio, es que la inversión que necesita realizar para contratarlo resulte rentable.

Ricardo Marín Tälero, en un artículo publicado en Scribd hace referencia a un libro de Robert Kiyosaki, en el que un padre de familia argumentaba sobre el elevado precio que tenía que pagar por los seminarios impartidos a su hijo por este empresario y conferenciante estadounidense, con los que podría pagar una carrera completa, a lo que Kiyosaki le contestaba que sus seminarios no estaban para predicar “pedagogía útil”,  sino  para ofrecer estrategias que funcionaban y siguen funcionando y que se podrán utilizar nada más salir de los mismos, sin tener que esperar 4 ó 5 años para generar dinero con los bienes raíces o tener que aprender a manejar sus finanzas personales a través de ensayo-error durante años, como  sucede con la formación académica.

Este argumento es el mismo que puede utilizarse para motivar a un empresario a contratar a un coach empresarial, ya que el proceso de coaching, según el propio Marín Tälero, consigue aportar:

 1) Información y educación a tiempo oportuno, lo cual no  tiene precio. Un coach está para dar una respuesta de calidad a los problemas o desafíos específicos que su cliente tiene en ese momento, y no informaciones que no tienen nada que ver con sus preocupaciones o actividades, o que cubren muchas cosas, pero rara vez profundizan lo suficiente en algún aspecto específico o se adaptan a la situación particular.

 2) Cambios duraderos que pueden dar beneficios de por vida. El coaching  persigue cambios  duraderos en las personas que se someten al mismo, cambios que difícilmente podrían alcanzar o mantener por sí mismos. Diversos estudios entre ejecutivos y personas  que siguieron sesiones de coaching reportan mejoras del 20% al 70% en diferentes áreas, mejoras que constituyen herramientas que se podrán utilizar durante toda la vida.

 3) Un mundo de posibilidades. El coach, mediante preguntas estudiadas, rompe las creencias limitantes del coachee, haciendo que éste vea todo desde una perspectiva diferente a la ordinaria, observando cosas que nunca ha visto antes, o viéndolas de manera muy distinta, lo que le permite vencer temores y límites personales y abrir un mundo de opciones nuevas en el que no puede saberse a ciencia cierta hasta donde será capaz de llegar.

 4) Un confidente constructivo. Todos tenemos sueños, ilusiones e, incluso, plantes de  vida que no nos atrevemos a compartir por temor a que nos tachen de ilusos o ingenuos. Aunque tengamos una buena idea, el  miedo a que pueda salir mal  nos paraliza. Sólo personas que nos demuestren capacidad para escuchar y comprender, sin criticar, pueden hacer que nos decidamos a contar nuestras inquietudes más personales. Un coach es este  tipo de persona. Es un confidente, pero no un confidente cualquiera, sino un confidente constructivo, que no desalentará al coachee, ni dejará que se auto-desaliente, sino que le motivará para que obtenga sus sueños o, cuando menos, se aproxime todo lo posible a ellos.

             Para no cansaros en exceso, continuaremos la próxima semana con otros motivos que hacen que contar con un coach pueda resultar una inversión muy rentable para cualquiera y, por supuesto, para las empresas.

Departamento de Consultoría de Laborprex Auditores

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